Julio es el mes más seco de Vancouver, pero si el día del partido se pone gris, este es el plan: rutas secas, el equipo adecuado y la ciudad interior.
Primero, la buena noticia: Julio es el mes más seco de Vancouver — históricamente alrededor de 35–40 mm de lluvia en todo el mes, y los períodos largos y soleados son normales. Pero esta sigue siendo una costa de selva tropical templada: un día de partido gris y con llovizna es totalmente posible, y el aficionado que se preparó para ello tiene un día mucho mejor que el que no lo hizo. Detalles climáticos completos en nuestra guía meteorológica.
BC Place tiene un techo retráctil — el más grande soportado por cables en el mundo — y se cierra cuando llueve. Tu asiento, los pasillos y el partido en sí son a prueba de lluvia. Las partes de tu día que no lo son: la caminata al estadio, la fila en las puertas y todo lo anterior y posterior. Para eso es este plan.
Las filas de seguridad están al aire libre. En un día lluvioso, un poncho plegable es mejor que un paraguas — los paraguas son incómodos en una multitud y los de gran tamaño pueden ser rechazados en la revisión de bolsos. Los ponchos cuestan $2–5 en Dollarama (varias ubicaciones en el centro) — un favorito de nuestra lista de trucos.